Sadomasoquismo. Reconozco que a mí esta palabra me producía angustia a mis 21-22 años. Sonaba a dolor, a mentes insanas y retorcidas, eso era lo que había oido acerca de los sadomasoquistas, incluso lo decían por la tele o peor, pero sobre todo reconozco que me sonaba así porque iba en contra de la educación de "Señorita" que había recibido hasta ese momento.
El caso es que me atraía, quizás al principio por ese halo de misterio, por lo prohibido, pero sin duda también porque ya fantaseaba con volver a sentir esas hormiguillas en el estómago que me provocaba tener la sensación de control y poder sobre otra persona. Imaginaba que sería similar o la misma sensación que sentí con quien fue mi novio tantos años (hasta que dejé de sentirlas), pero esta vez desde otro punto de vista mucho más natural y coherente.
"F" se concentraba en explicarme las bases del sadomasoquismo actual, sobre todo hacía énfasis en que era una forma más de sexualidad libre, sin tabúes y sobre todo consensuada, ya que nadie experimentaba aquí lo que no quería o no le apetecía en el caso de la parte Dominante. Yo era un mar de dudas y preguntas. Miedos y tabúes surgieron para sorpresa mía, ya que me las daba de tener una mente abierta y liberal.
Cuando fui realmente abriendo mi mente, comprendiendo y sopesando las posibilidades, resultó que en lugar de verlo como algo oscuro y siniestro, lo que vi fue la luz al final de túnel, como se suele decir. Me dio mucha tranquilidad ver la transparencia que me ofrecía el Bdsm, ya que intuía que la parte sumisa sabría entender a esa parte Dominante en mí que no entendieron otros, y por tanto quedaría fuera de juicios y no me sentiría ni mal ni tampoco incomprendida por ser como soy. Es más, entendí que por fin podría ser Yo, ser libremente y sin provocar daño alguno a alguien que no tiene por qué "sufrir" mi control y mis caprichos si no es su deseo, pues reconozco que en ocasiones podía ser muy cruel si no me sentía satisfecha.
Y se convirtió en mi primer esclavo. Aunque la verdad, más bien debería decir "conejillo de indias", jajajaja. Seguíamos teniendo nuestra historia de sexo pero ahora con un toquito más nítido y excitante de Dominación/sumisión. Una tarde paseando, fuimos a una de nuestras librerías favoritas y allí adquirí mi primera lectura del Marqués de Sade, La Filosofía en el Tocador. Devoré aquel libro del cual me encantó su parte erótica, y me sirvió además para saber y comprender lo que "no" podía ni quería ser en un futuro. Esa pérdida de control me resulta aterradora incluso hoy en día, diez años después.
Yo seguía con mi lucha interior. Curiosamente donde antes me aceptaba tal cual era, supongo que por puro instinto de supervivencia y salud mental, ahora con todos los datos de que disponía se iniciaba un nuevo proceso de aprendizaje y aceptación, sobre todo de esos deseos que ya empezaban a nacer en mí. Luchaba una vez más contra la educación recibida. Me preocupaba en ese entonces por comprender lo más básico preguntándome a mi misma cómo era posible que disfrutara sometiendo y castigando físicamente a alguien, si era o no normal o incluso si sufría algún trastorno o enfermedad.
"F" ante tanto dilema, por otra parte bastante normal y común en alguien que empieza (aunque no todo el mundo pasa esta faceta, sí la mayoría), me propuso ir a tomar un café con el Dom MFP y charlar, y que él me explicara un poco más en profundidad en qué se consistia todo y me ayudara a despejar mis dudas, ya que "F" como dije antes también era novato como yo y nadaba en la superficie sin terminar de asumir nada.
Fue el 24 de agosto de 1999. Recuerdo momentos de ese día como si fuera ayer y más adelante entenderán por qué. Estábamos de pie esperándole en un extremo de la plaza donde solíamos ir a tomar algo, cuando "F" me advirtió: Mira, es él. Y yo me descubrí observando a un chico mayor que yo aunque no sabía decir cuánto, alto, moreno, fuerte, bien vestido, que se dirigía hacia nosotros con paso firme y seguro y una gran sonrisa de oreja a oreja. Si me había dado tiempo inconscientemente a formarme una idea preconcebida de lo que era un Dominante sin duda no era aquélla que en principio estaba viendo y mucho menos la que descubriría después.
Así que una vez hechas las presentaciones nos fuimos a la terraza más cercana a charlar sobre Bdsm. Yo estaba emocionada, nerviosa, no sabía por dónde iba a empezar a preguntarle. Pero no hizo falta, ya que él, observador supongo de la situación en la que me encontraba, se hizo cargo de forma muy cortés y cordial y comenzó una de las mejores charlas sobre Bdsm que he tenido en mi vida hasta el día de hoy.
Me contó (porque "F" ya lo sabía) cómo se había iniciado él, me habló de la comunidad Bdsm, me explicó las diferencias entre D/s, B/d y S/m, de los distintos roles, de fetichismos varios, de azotes y castigos, de cómo nos veía la sociedad y medicina de la época, al menos en España, y de las tres reglas de oro que se tenían que dar para que fuera Bdsm. En fin, yo los interrumpía a menudo a uno u otro para preguntarles más detalles o por qué era así, tratando de asimilar toda la información que me brindaban entre los dos. Cuando nos quisimos dar cuenta ya era de noche, por lo que nos retiramos quedando en que nos veríamos pronto para continuar tan amena charla.
Lo mismo que hago yo hoy....retirarme hasta nuevo post-capítulo....Continuará :))
El caso es que me atraía, quizás al principio por ese halo de misterio, por lo prohibido, pero sin duda también porque ya fantaseaba con volver a sentir esas hormiguillas en el estómago que me provocaba tener la sensación de control y poder sobre otra persona. Imaginaba que sería similar o la misma sensación que sentí con quien fue mi novio tantos años (hasta que dejé de sentirlas), pero esta vez desde otro punto de vista mucho más natural y coherente.
"F" se concentraba en explicarme las bases del sadomasoquismo actual, sobre todo hacía énfasis en que era una forma más de sexualidad libre, sin tabúes y sobre todo consensuada, ya que nadie experimentaba aquí lo que no quería o no le apetecía en el caso de la parte Dominante. Yo era un mar de dudas y preguntas. Miedos y tabúes surgieron para sorpresa mía, ya que me las daba de tener una mente abierta y liberal.
Cuando fui realmente abriendo mi mente, comprendiendo y sopesando las posibilidades, resultó que en lugar de verlo como algo oscuro y siniestro, lo que vi fue la luz al final de túnel, como se suele decir. Me dio mucha tranquilidad ver la transparencia que me ofrecía el Bdsm, ya que intuía que la parte sumisa sabría entender a esa parte Dominante en mí que no entendieron otros, y por tanto quedaría fuera de juicios y no me sentiría ni mal ni tampoco incomprendida por ser como soy. Es más, entendí que por fin podría ser Yo, ser libremente y sin provocar daño alguno a alguien que no tiene por qué "sufrir" mi control y mis caprichos si no es su deseo, pues reconozco que en ocasiones podía ser muy cruel si no me sentía satisfecha.
Y se convirtió en mi primer esclavo. Aunque la verdad, más bien debería decir "conejillo de indias", jajajaja. Seguíamos teniendo nuestra historia de sexo pero ahora con un toquito más nítido y excitante de Dominación/sumisión. Una tarde paseando, fuimos a una de nuestras librerías favoritas y allí adquirí mi primera lectura del Marqués de Sade, La Filosofía en el Tocador. Devoré aquel libro del cual me encantó su parte erótica, y me sirvió además para saber y comprender lo que "no" podía ni quería ser en un futuro. Esa pérdida de control me resulta aterradora incluso hoy en día, diez años después.
Yo seguía con mi lucha interior. Curiosamente donde antes me aceptaba tal cual era, supongo que por puro instinto de supervivencia y salud mental, ahora con todos los datos de que disponía se iniciaba un nuevo proceso de aprendizaje y aceptación, sobre todo de esos deseos que ya empezaban a nacer en mí. Luchaba una vez más contra la educación recibida. Me preocupaba en ese entonces por comprender lo más básico preguntándome a mi misma cómo era posible que disfrutara sometiendo y castigando físicamente a alguien, si era o no normal o incluso si sufría algún trastorno o enfermedad.
"F" ante tanto dilema, por otra parte bastante normal y común en alguien que empieza (aunque no todo el mundo pasa esta faceta, sí la mayoría), me propuso ir a tomar un café con el Dom MFP y charlar, y que él me explicara un poco más en profundidad en qué se consistia todo y me ayudara a despejar mis dudas, ya que "F" como dije antes también era novato como yo y nadaba en la superficie sin terminar de asumir nada.
Fue el 24 de agosto de 1999. Recuerdo momentos de ese día como si fuera ayer y más adelante entenderán por qué. Estábamos de pie esperándole en un extremo de la plaza donde solíamos ir a tomar algo, cuando "F" me advirtió: Mira, es él. Y yo me descubrí observando a un chico mayor que yo aunque no sabía decir cuánto, alto, moreno, fuerte, bien vestido, que se dirigía hacia nosotros con paso firme y seguro y una gran sonrisa de oreja a oreja. Si me había dado tiempo inconscientemente a formarme una idea preconcebida de lo que era un Dominante sin duda no era aquélla que en principio estaba viendo y mucho menos la que descubriría después.
Así que una vez hechas las presentaciones nos fuimos a la terraza más cercana a charlar sobre Bdsm. Yo estaba emocionada, nerviosa, no sabía por dónde iba a empezar a preguntarle. Pero no hizo falta, ya que él, observador supongo de la situación en la que me encontraba, se hizo cargo de forma muy cortés y cordial y comenzó una de las mejores charlas sobre Bdsm que he tenido en mi vida hasta el día de hoy.
Me contó (porque "F" ya lo sabía) cómo se había iniciado él, me habló de la comunidad Bdsm, me explicó las diferencias entre D/s, B/d y S/m, de los distintos roles, de fetichismos varios, de azotes y castigos, de cómo nos veía la sociedad y medicina de la época, al menos en España, y de las tres reglas de oro que se tenían que dar para que fuera Bdsm. En fin, yo los interrumpía a menudo a uno u otro para preguntarles más detalles o por qué era así, tratando de asimilar toda la información que me brindaban entre los dos. Cuando nos quisimos dar cuenta ya era de noche, por lo que nos retiramos quedando en que nos veríamos pronto para continuar tan amena charla.
Lo mismo que hago yo hoy....retirarme hasta nuevo post-capítulo....Continuará :))





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